La etiqueta debe adaptarse al envase real
Una medida elegida sin revisar el frasco puede quedar grande, invadir una curva o formar pliegues. Por eso conviene medir el área útil y, cuando sea posible, enviar una foto del envase junto con su diámetro o dimensiones principales.
La etiqueta también debe contemplar la cantidad de información y la forma en que el producto será conservado y manipulado.

Frascos, botellas, potes y envases curvos
Las superficies curvas reducen el área plana disponible y pueden exigir una proporción específica. Una etiqueta frontal pequeña no se diseña igual que una pieza envolvente.
El material del envase y su textura deben confirmarse antes de recomendar la aplicación.

Cómo tomar las medidas
Medí ancho y alto del sector donde irá la gráfica. En envases cilíndricos también sirve conocer el diámetro y dejar separación respecto de tapas, bases, relieves o cambios de forma.
Antes de una cantidad grande, conviene verificar la proporción sobre el envase real.

Conservas, cosmética, velas y productos artesanales
Cada rubro necesita organizar marca, variedad e información de manera distinta. Producimos la gráfica adaptada al envase, mientras que el cliente debe proporcionar y validar los textos obligatorios de su producto.
Si existen sabores, aromas o presentaciones, hay que informar las cantidades de cada variante.

Humedad, refrigeración y manipulación
Si el producto irá a heladera, puede generar condensación o se limpiará con frecuencia, esa condición debe informarse antes de elegir una alternativa. No todos los materiales responden igual.
No se realizan promesas de resistencia sin confirmar el soporte y el uso.
Información para cotizar
Enviá tipo y material del envase, medida, cantidad, forma, producto, condiciones de conservación y archivo. Para otros productos consultá etiquetas autoadhesivas; para cajas y bolsas revisá etiquetas para packaging. También podés ver todas nuestras opciones de DTF, stickers y etiquetas.